No pretendía ser este Blog más que un espacio entre lo “íntimo que se comparte” y lo “público sin ánimo de expansión”, reducido a la reflexión de unos cuantos amigos, sin el compromiso de la escritura obligada ni la lectura esperada.
Como mucho de estos proyectos, nace con el impulso de la ilusión primera y comienza a decaer en la medida que la escasez de tiempo, las obligaciones y el estado de ánimo pasan factura. No se trata de abandono. De ser así lo hubiera eliminado. Tampoco es la falta de temas que se pueden exponer a la reflexión, objeto principal de esta pizarra digital. Es, insisto, el andar inexorable del reloj que no permite conjugar el momento oportuno con la idea y el ánimo adecuado.
Pero sucede hoy que me veo “descubierto” y “retratado” por la Editorial de El Pueblo de Ceuta en la que se hace mención a este rincón y no puedo sustraerme a una opinión que me parece oportuna y acertada.
No entro a valorar la primera parte del Editorial. Por mi condición de cargo público estoy sometido a las críticas “muchas veces con razón y otras tantas sin ella”. Lo acepto y trato de recoger lo positivo que de ambas se puedan extraer.
Me interesa más el análisis final: “la ciudad se juega su futuro no ya a corto ni a medio, sino a largo plazo. O esta y la próxima generación recibe la formación que precisa o no habrá tiempo para corregir. Este es el instante”. Estoy completamente de acuerdo.
Hace un par de días me dirigía públicamente a estudiantes que han finalizado de manera brillante su etapa de bachillerato. Tenéis que saber, les decía, que el futuro es incierto, el pasado es historia y el presente un instante. Un “presente”, como a veces es empleado el término, que es un regalo. Aprovechadlo. No lo dejéis escapar. Haced vuestro el Carpe Diem de Horacio. Aprovechad cada momento, no lo malgastéis.
Pero esa alusión al presente, que es válida para todos aquellos que están en periodo de formación, en cualquiera de sus momentos; para sus familiares y para quienes desarrollan la importante tarea de la formación, no debe hacernos perder la referencia ni al pasado (por más que sea historia), ni al futuro (por más que sea incierto)
En efecto, sólo una visión con suficiente perspectiva que nos permita saber “de dónde venimos” y “hacia dónde vamos”, nos puede señalar si estamos en el camino correcto de una mejor Educación para nuestros Ciudadanos.
En Educación es imposible hacer un balance si no se hace desde esa perspectiva. No hay cambios inmediatos. Hay que analizar parámetros que puedan apuntar en una dirección positiva o negativa. Es como la luna, o crece o mengua. Y los datos que manejamos apuntan objetivamente, pese al catastrofismo de algunos, a una luna llena. No me obsesiona el resultado inmediato. Me obsesiona crecer, a veces de manera imperceptible, pero crecer y pensar en una generación futura con mejor formación gracias al esfuerzo de todos.

Los espacios intimos creados, publicos para compartir son buenos, nos ayuda a conocer el intelecto de otros, la reflexion nos lleva por lugares de recreacion de tiempos, espacio de la vida de otros seres comprendiendo cada acto de las ideas, los momentos intimos de cada encuentro para disfrutar de la lectura hecha por los que comparten fuera de las grandes pizarras usando el espacio como terapia por asi decirlo.
Me gusto el articulo, las historias son importante cuando estas tienen un argumento verdadero donde la experiencia nos deja un saber; cada una de ellas nos lleva por vidas ajenas, es grato disfrutar con acierto de donde venimos para contarle a los demas, y una meta propuesta hacia donde vamos para con determinacion tener el conocimiento de que el espacio no lo usamos para competir, disfrutamos el compartir de manera intima, en confianza al hacerlo publico, quienes le leen se siente comprometido con el que escribe al conocer el contenido de la letra. La educacion es hermosa, interesante es leer , este nos enriquece el pensamiento, nos alimenta el alma, nos aviva el espiritu y nos hace mejor ciudadano, nos lleva al mundo aunque entre obsesiones crezcamos para llenarnos de sabiduria.
Por: Chinca Salas el octubre 1, 2010
a las 1:49 AM
Y además, solo con un optimismo como el tuyo podremos ganar el futuro. Desde el catastrofismo que cierra la puerta a cualquier posibilidad de mejora, solo seguiremos dando pasos hacia atrás, cosa que, por otra parte, parece ser lo que se pretende desde determinado ángulo político.
Siempre eres un refresco ilusionante. Muchas gracias.
Un abrazo.
Carlos
Por: caberna el julio 16, 2011
a las 1:36 PM